La OTAN impulsará la nueva relación transatlántica en una cumbre de líderes en Bruselas
El presidente de Estados Unidos, *Joe Biden, se verá por primera vez con sus aliados desde su llegada a la Casa Blanca el pasado enero.*
El encuentro al máximo nivel se produce cuando la organización militar afronta la inminente retirada de las tropas de Afganistán y el despliegue de tropas rusas en la frontera de Ucrania.
El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, ha afirmado que la reunión es una *’oportunidad única’ para reforzar el vínculo entre Europa y América del Norte*»
Las relaciones dentro de la Alianza siguen enturbiadas, sin embargo, por las actuaciones de otro socio: Turquía. El segundo mayor Ejército de la Alianza, después del estadounidense, desafió al resto de sus socios con la compra del sistema de defensa antiaéreo ruso S-400, lo cual mereció sanciones por parte de Washington con Trump todavía en la Casa Blanca. Ankara tampoco atraviesa su mejor momento con la UE. Los hostigamientos a Grecia y Chipe (por disputas de recursos naturales en el mar), la retirada del Convenio de Estambul (contra la violencia de género) y la humillación a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, cuando esta quedó en segundo plano respecto al presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, en una cumbre con Recep Tayyip Erdogan, han distanciado al presidente turco de los líderes europeos.
«De modo que bajo presidencia de Trump o de otro la OTAN seguirá en funcionamiento durante los próximos años pero quizás con ciertos cambios. La creación de un ejército paneuropeísta es un viejo anhelo de algunos segmentos del bloque liberal de Europa Occidental. A dicha idea la volvieron a impulsar con mayor fuerza en la década pasada. Desde entonces, clanes del bloque compuesto por Alemania y Francia intentaron lograr mayor margen de maniobra respecto de la OTAN.
*Y, ahora, Bilderberg dio luz verde para la conformación del ejército europeo que será la guardia pretoriana de globalistas* tales como Merkel y Macron para resguardar los intereses de ellos y vigilar a las poblaciones y *servir de contrapeso en la fricción intestina de las élites occidentales.*
Lo que resta por ver y saber es de qué modo va a ser la coexistencia entre ambos ejércitos o, por qué no, cuál fuerza será cancelada y puesta fuera de circulación más temprano que tarde».
«También hay que prestar atención al ascenso de los *Verdes, promovido, innegablemente, por factores del complejo de clanes dominantes*, en un escenario político centrífugo, *para limitar la presencia y el crecimiento de los populistas/soberanistas*, etc».
