Comentarista afirma que el acuerdo con Irán pone fin al “imperio” estadounidense
En sus comentarios sobre el memorando firmado el miércoles a distancia por el presidente de estadounidense, Donald Trump, y su homólogo iraní, Masud Pezeshkian, Carlson afirmó que el acuerdo marca un punto de inflexión histórico, subrayando que la incapacidad de Washington para imponer su voluntad sobre Teherán señala el inicio del fin del “imperio estadounidense”.
El influyente periodista sostuvo que el memorando de entendimiento representa un reconocimiento por parte de Washington de que Irán se ha convertido en una potencia regional que no puede ser sometida mediante presión militar.
“Con esto, Estados Unidos ha reconocido oficialmente que Irán es un actor relevante. Y eso lo cambia todo, de la misma manera que la crisis de Suez de 1956, otra crisis, otra guerra por un estrecho paso marítimo a través del cual fluye el comercio, puso fin al Imperio británico”, enfatizó.
Carlson señaló que la Crisis de Suez no provocó el declive británico, sino que puso en evidencia una pérdida de poder que ya se había producido.
“Ahora bien, por supuesto, se puede argumentar que el Imperio británico terminó realmente con el armisticio de 1918, al final de la Primera Guerra Mundial; también se puede sostener que estaba ya acabado en 1945 cuando ‘ganaron la Segunda Guerra Mundial’. Pero, como ocurre con muchos imperios en declive, no era evidente para el resto de nosotros; había inercia histórica. Y Gran Bretaña había dominado el mundo. Estaba en declive, pero no estaba muerta”, añadió.
Ampliando el paralelismo histórico, Carlson recalcó que la incapacidad británica para influir en los acontecimientos durante la Crisis de Suez reveló los límites reales de su poder.
“Pero en un periodo muy breve, con aquella crisis relativamente compleja, ¿Gran Bretaña estaba acabada? ¿Por qué? Porque en la crisis de Suez de 1956 quedó claro que, independientemente de lo que dijeran o quisieran, no podían influir en el resultado. No tenían el poder para resolver las cosas como deseaban. Estados Unidos sí lo tenía”, afirmó.
Según Carlson, el actual memorando con Irán podría representar un momento similar para Estados Unidos. Aunque Washington ha dominado durante décadas los arreglos de seguridad y políticos en Asia Occidental, remarcó que el desenlace de la confrontación con Teherán demuestra que la superioridad militar por sí sola ya no garantiza el éxito estratégico.
“Y así, Estados Unidos, quizá no formalmente pero sí en la práctica, ocupó el lugar de Gran Bretaña como árbitro del Asia Occidental. Con esto, Estados Unidos ha demostrado que no tiene, a pesar de contar con el ejército más grande, más poderoso o mejor financiado del mundo, la capacidad militar para imponer su voluntad sobre la 34.ª economía más grande del mundo”, subrayó.
El memorando de entendimiento de 14 puntos, firmado de manera remota por Pezeshkian y Trump el miércoles, establece el fin permanente de las hostilidades en todos los frentes, incluidos Líbano, la retirada gradual de sanciones estadounidenses, el levantamiento del bloqueo naval sobre Irán en un plazo de 30 días y la restauración del tráfico comercial a través del estrecho de Ormuz.
El borrador del acuerdo también incluye un plan de reconstrucción y desarrollo económico para Irán valorado en al menos 300 000 millones de dólares, exenciones para exportaciones de petróleo, la liberación de activos iraníes congelados y el compromiso renovado de Irán de no desarrollar armas nucleares, mientras continúan las negociaciones sobre las reservas de uranio enriquecido de Teherán.
El acuerdo ha generado duras críticas en Washington, donde numerosos legisladores apostillan que meses de escalada militar impusieron altos costos a Estados Unidos, al tiempo que otorgaron importantes ganancias a Irán.
hnb
Líder de Irán emite mensaje sobre el memorando de entendimiento con EEUU
El texto completo del mensaje del Líder de la Revolución Islámica dirigido al pueblo de Irán sobre el memorando de entendimiento firmado de manera remota entre el presidente de Irán, Masud Pezeshkian, y su homólogo de EEUU, Donald Trump:
Nación entusiasta y leal de Irán:
Tal como se han enterado ustedes, se ha firmado un memorando de entendimiento entre los presidentes de Irán y de Estados Unidos.
En la senda que ha conducido a esta fase, los responsables de esta cuestión, movidos por la solicitud y con buena voluntad, han realizado grandes esfuerzos y, por supuesto, ha sido el presidente de Estados Unidos quien, por desesperación, ha venido utilizando todos los medios a su alcance para este fin.
Este servidor, en principio, sostenía una opinión diferente; no obstante, en razón del compromiso que el señor presidente [de la República], en su calidad de presidente del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, contrajo consigo mismo y con los demás miembros con el fin de salvaguardar los derechos de la nación iraní y del frente de la resistencia, y en razón de haber afirmado explícitamente que asumía la responsabilidad de ello, emití la autorización correspondiente.
Asimismo, el señor presidente ha declarado categóricamente que, si la parte estadounidense pretendiese exigencias desmedidas, no se plegará a ellas.
A partir de este instante, nosotros —es decir, ustedes, la nación digna y orgullosa, y este humilde servidor— aguardamos el cumplimiento de las condiciones enunciadas.
Sin embargo, es obvio que las negociaciones presenciales que se entablarán en el futuro no significarán la aceptación del criterio del enemigo.
Esperamos que la bendita súplica de nuestro maestro, [el imam Mahdi] —que Dios Altísimo apresure su manifestación—, traiga toda clase de auxilios y conquistas para la honorable nación de Irán.
Y la paz sea con ustedes, así como la misericordia de Dios y Sus bendiciones.
Seyed Moytaba Hoseini Jamenei
18 de junio de 2026
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¿Qué pasaría si Estados Unidos suspendiera la ayuda militar a Israel?
Durante décadas, la alianza entre Estados Unidos e Israel ha sido uno de los pilares de la seguridad en Medio Oriente. Más allá del apoyo financiero, esta relación incluye cooperación tecnológica, inteligencia, sistemas de defensa y acceso a armamento avanzado. La dimensión de la ayuda Israel recibe aproximadamente 3,800 millones de dólares anuales en asistencia militar estadounidense, además de paquetes extraordinarios aprobados en el contexto de los conflictos recientes. Esta cooperación no se limita al financiamiento: también facilita el acceso a tecnología, mantenimiento de equipos y reposición de municiones. ¿Colapsaría la capacidad militar israelí? No. Israel cuenta con una de las industrias de defensa más desarrolladas del mundo, además de capacidades avanzadas en inteligencia, ciberseguridad y sistemas no tripulados. Sin embargo, una suspensión de la ayuda afectaría gradualmente su capacidad para sostener operaciones militares prolongadas y mantener el ritmo de reposición de armamento de alta tecnología. La dependencia tecnológica Una parte importante de la fuerza aérea israelí opera con plataformas de origen estadounidense, incluyendo los aviones de combate F-35 Lightning II, F-15 Eagle y F-16 Fighting Falcon. La interrupción del suministro de repuestos, mantenimiento especializado y municiones podría reducir progresivamente su capacidad operativa. Impacto económico La ayuda militar también funciona como un mecanismo de alivio presupuestario. Sin ella, Israel tendría que destinar mayores recursos propios a defensa, incrementando la presión sobre las finanzas públicas y limitando recursos para otras áreas estratégicas. El factor geopolítico Más allá de lo militar, la ayuda estadounidense representa una señal de respaldo político y estratégico. Una reducción significativa modificaría la percepción regional sobre el equilibrio de poder y podría influir en las decisiones de aliados y adversarios por igual. ¿Qué escenario es más probable? Los analistas consideran que un corte total es poco probable. Resulta más factible que Washington utilice la ayuda militar como instrumento de presión diplomática, condicionando ciertos envíos o imponiendo restricciones específicas. Conclusión Israel seguiría siendo una potencia militar regional incluso sin la ayuda estadounidense. Sin embargo, perdería parte de su capacidad para sostener conflictos prolongados, mantener determinados sistemas avanzados y proyectar la misma capacidad de disuasión. La cuestión central no es si Israel podría sobrevivir sin ese apoyo, sino cuánto cambiaría el equilibrio estratégico de Asia Occidental si desapareciera uno de los respaldos militares más importantes del mundo. Irán traza líneas rojas tras la firma del acuerdo con EEUU
“Nuestros misiles están hechos para ser disparados, no para ser objeto de negociación. Ni siquiera les gusta que se hable de nuestros misiles”, ha aclarado el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmail Baqai. Ex jefe de Aman: Ojalá no hubiéramos iniciado la guerra con Irán
Tamir Hayman, ex jefe de la agencia de inteligencia militar israelí (Aman), en su última entrevista con una amarga admisión, reveló las consecuencias de la reciente guerra contra Irán. Refiriéndose a los acuerdos alcanzados, advirtió que este acuerdo otorga a Irán un poder sin precedentes y lamentablemente enfatizó: «Este acuerdo le da a Irán la capacidad de dominar el Asia Occidental. Si hubiéramos sabido que las cosas terminarían de esta manera, habría sido mejor no iniciar esta guerra en absoluto». Tucker Carlson: Israel llevó a EE.UU. a la guerra con Irán para «robar» tierras libanesas
El periodista estadounidense ha puesto en tela de juicio los objetivos declarados de la guerra de Estados Unidos con Irán, que parece llegar a su fin esta semana con la firma de un memorando de entendimiento entre los dos países. Carlson sostiene que el conflicto fue desviado casi de inmediato para servir a intereses israelíes, y no a los fines de seguridad nacional estadounidense que se argumentaron inicialmente. «Muy poco después de que esta guerra comenzara, Israel decidió no lograr los objetivos que convencieron al presidente Trump de contarle a nuestra nación, sino hacer algo que quería hacer desde hacía mucho tiempo: robar el sur del Líbano«, afirmó el periodista. https://sn-esp.site/Jxzo Nadie esperaba que Donald Trump firmara el Memorando de Entendimiento (MOU), especialmente en Versalles. Irán está ocupando su lugar en la mesa de negociaciones con las grandes potencias, y el mundo luce diferente; nos hacemos preguntas, muchas de las cuales no tienen respuesta.
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¿Quién ganó realmente con el acuerdo entre EEUU, Irán e Israel?
A primera vista, muchos observadores podrían concluir que Israel y Estados Unidos fueron los vencedores por su superioridad militar y tecnológica. Sin embargo, cuando se analiza lo ocurrido desde una perspectiva estratégica, el resultado es mucho más complejo. Estados Unidos logró su principal objetivo: evitar una guerra regional prolongada que amenazara la economía global, los mercados energéticos y la estabilidad de sus aliados. Washington mantiene su papel como actor indispensable y demuestra que sigue teniendo la capacidad de influir en el rumbo de la región. Israel obtiene una victoria táctica. Consigue debilitar parte de las capacidades militares iraníes y gana un periodo de relativa seguridad. Sin embargo, el objetivo más ambicioso —reducir de manera decisiva la influencia iraní en Asia Occidental— permanece sin resolverse. Pero la mayor transformación se encuentra en otro lugar. Irán llegó a esta crisis con una imagen de país aislado, sancionado y frecuentemente subestimado. Durante años, gran parte del discurso internacional lo presentó como una potencia regional limitada por sus problemas económicos y la presión occidental. La realidad posterior al conflicto muestra un panorama diferente. El régimen sobrevivió. Conservó capacidad de influencia regional. Mantuvo capacidad de negociación. Demostró resiliencia política y militar. Se convirtió en un actor imposible de excluir de cualquier solución futura. Más allá de los daños sufridos, Irán logró algo que pocas naciones consiguen tras enfrentar una coalición militar superior: salir del conflicto con mayor relevancia estratégica de la que tenía antes. La percepción internacional comenzó a cambiar. Irán ya no es visto únicamente como un desafío regional, sino como una potencia capaz de influir directamente en la seguridad, la energía y el equilibrio político de Asia Occidental. La paradoja de esta guerra es evidente: Israel ganó batallas. Estados Unidos ganó estabilidad. Irán ganó estatus geopolítico. Y en las relaciones internacionales, el estatus suele traducirse en influencia, capacidad de negociación y poder a largo plazo. En última instancia, la mayor victoria no siempre pertenece a quien destruye más objetivos militares, sino a quien logra salir de la crisis siendo más relevante que antes de que comenzara. Irán parece haber entendido esa lógica mejor que nadie. Irán finalmente ha elevado su nivel de competencia
Ran Kochav, exoficial del ejército israelí y colaborador del Canal 13, reconoce un cambio en la dinámica regional: sostiene que Irán ha elevado su nivel de competencia hasta alcanzar una posición de fuerza que le permite negociar de igual a igual con Estados Unidos. El presidente francés Emmanuel Macron sobre Irán:
No creo que podamos decir que la guerra ha terminado por completo. La posición que Francia ha defendido desde el principio es que Irán no debe tener una bomba nuclear. Irán no debe tener capacidades de misiles balísticos de largo alcance. Y debe dejar de desestabilizar la región, particularmente Irak, Líbano y Yemen. Trump confirmó la descongelación de los activos iraníes en el marco del acuerdo de paz para reforzar la confianza en el dólar.
«Les quitamos mucho dinero. Creo que tendremos que devolverlo, ¿entiendes? Si no lo devolvemos, nadie volvería a invertir en el dólar», declaró el presidente de EEUU. Según los medios de comunicación, se trata de desbloquear 24.000 millones de dólares de activos iraníes. ¿Qué pasa con las reservas rusas de 300.000 millones de dólares? «ME ENVIDIAN»
Trump arremete contra «LOS ESTÚPIDOS» que lo critican sobre Irán El presidente estadounidense, Donald Trump, arremetió el jueves contra los que se oponen a sus decisiones en relación con Irán. «Estos tontos, que creen que no he sido lo bastante duro con Irán, cuando la bolsa acaba de alcanzar un máximo histórico y los precios del petróleo se están ‘desplomando’, o bien me tienen envidia o son malas personas o son estúpidos», escribió en Truth Social. https://sn-esp.site/JxzF «TENÍA UNA OPINIÓN DIFERENTE»: Líder supremo de Irán comenta el acuerdo con EE.UU.
Según el ayatolá Mojtabá Jameneí, el presidente iraní Masoud Pezeshkian le persuadió para aceptar el memorando de entendimiento. https://sn-esp.site/JxBZ |
Lo dicho, la derrota
Entiendo que no haya mucha gente, o mucha disponibilidad, que quiera o pueda leer lo que publican los diferentes estercoleros mediáticos del mundo, comenzando por el IVRS. Pero, al menos, habría que hacer algo como ver lo que se está publicando en el mundo árabe. Y para eso hacer uso del único instrumento de cualquier servidor que merece la pena: la tecla de traducir. Atreveos a hacerlo.
Cada vez es más general un sentimiento: «Irán ha frenado, o destrozado, el proyecto del ‘Gran Israel'». Esto, que es real, es el gran éxito de Irán. Los famosos «Acuerdos de Abraham» están muertos. Ahora mismo ningún país árabe va a mover ni un dedo por recongraciarse con el IVRS. Y esto, de rebote, es un gran fracaso de EEUU. Porque uno de los aspectos no declarados de la agresión contra Irán era doblegar a este país, bien con un cambio de gobierno o bien con una debilidad absoluta y sumisa tipo Venezuela, para centrarse en el gran escollo que tenían esos acuerdos: Arabia Saudita. Pensaron que sin Irán, los saudíes irían corriendo a firmarlos. Incluso que Irán los firmase con un gobierno dócil tipo Venezuela. Dicen que este fue el caramelo que Netanyahu puso en la boca de Trump, además del ansia de controlar el petróleo. Pero el tiro les ha salido, a EEUU y al IVRS, sobre todo a este último, por la culata.
El desastre para el IVRS es enorme y va a tardar aún mucho tiempo en recuperarse. Esto lo dicen sin tapujos en el IVRS. Y animan al genocida número 1 a «actuar por su cuenta» a partir de ahora, y no solo en Líbano. Son los bocazas de siempre, porque Irán ha demostrado que no necesita ninguna arma nuclear para poner al IVRS de rodillas: sale de la agresión como una importante fuerza regional, casi global, y con sus aliados reforzados. «El Eje de la Resistencia ha pasado de ser un eslogan a un principio organizador de la seguridad regional», se escribe, no sin pesar, en los medios árabes. En cualquier caso, el dominio nuclear de Irán está ahí, sus universidades (aunque muchas bombardeadas), sus técnicos (aunque muchos asesinados) siempre están ahí. Puede que no tenga la bomba, que no tenía antes por voluntad propia, pero los conocimientos los tiene. De sobra.
Y si esto pasa con el IVRS, imaginaos cómo están las cosas en los países del Golfo, muchos de ellos firmantes de los «Acuerdos de Abraham». Ahora acaban de ver cómo Irán ha machacado al IVRS mucho más de lo esperado, aún contando con el apoyo de todo Occidente y de los propios países árabes, especialmente Jordania. Acaban de ver que el «garante de su seguridad» sale corriendo tras dejar patente que sus bases militares, sus radares, sus antimisiles eran mantequilla. En Qatar hay un profundo debate, desde la élite a la calle, sobre si hay que expulsar al Comando Central de Estados Unidos (Centcom) del país o no. No se atreverán, pero el debate haberlo haylo. En los Emiratos Árabes Unidos, el país más prosionista de la zona, se está corriendo a pagar a los iraníes para que no les hagan más daño. Lo niegan, por supuesto, pero nadie se lo cree y el registro de aviones emiratíes en Teherán confirma que esto es así.
Sigo con una opinión árabe que me parece más que reseñable: «la incómoda conclusión resulta difícil de evitar, y es que el resultado más importante del conflicto de 2025-2026 quizás no sea lo que Irán destruyó, sino lo que demostró. Demostró que, en el siglo XXI, la resistencia puede vencer a la superioridad. Demostró que las redes pueden competir con los Estados. Demostró que la paciencia estratégica puede superar una fuerza abrumadora. Y demostró que un hegemón exhausto, por muy poderoso que sea, no es lo mismo que un hegemón victorioso. Oriente Medio no solo ha presenciado otra guerra, sino que quizás haya sido testigo del nacimiento de una nueva era geopolítica». Aquí está todo el meollo: Oriente Próximo ya no es el que era y el mundo, tampoco.
Así que dejad de mirar solo una parte, como digo siempre hay que ver el todo. El majara Trump está estos días muy locuaz, pero tiene una cosa clara: si EEUU incumple o el si IVRS incumple o ataca a Irán el estrecho de Ormuz vuelve a cerrarse. Eso es más efectivo que la bomba atómica, como se ha demostrado. Y si el IVRS recurre a lo único que sabe hacer bien, el masacrar civiles como en Gaza, la poca simpatía que le queda en el mundo se acabará. Incluyendo a los psicópatas europeos. Y por supuesto a unos árabes muy debilitados por sumisos y prosionistas que sean.
Que esto es una pausa lo tienen claro los iraníes. La Guardia Revolucionaria no se va a relajar. El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Ghalibaf, ha dicho hoy mismo que «cada compromiso que asumimos en este memorándum se basa en el principio de «acción por acción «. El punto 13 también se formuló sobre esta base. Esto significa que si Estados Unidos no cumple con sus obligaciones, nosotros también tomaremos medidas».
Porque aquí hay mucha gente que se tiene que retratar al calor del memorando firmado: los países que retienen los fondos iraníes, que se tienen que desbloquear en función del memorando. Corea del Sur, Japón, India, Irak, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Estados Unidos, Luxemburgo y el mismísimo FMI. También China, pero Irán no reclama la deuda porque tiene acuerdos concretos con el país asíatico que son beneficiosos para ambos y por los que ha sorteado todos estos años de sanciones y bloqueos occidentales. Los casos de Qatar y Emiratos, que ya están o pagando o devolviendo esos fondos o una parte de ellos ya los he mencionado. Por lo tanto, desde hoy veremos cómo Irán reclama la devolución al resto de países.
Así que la cosa va mucho más allá del IVRS. Lo dicho, a pesar de Líbano ha sido derrotado. Y tened siempre un mapa a mano cuando os enfrentéis a este tipo de cuestiones geopolíticas. Porque esta es una, y de calado.
Por cierto, Irán dice que la reunión de Ginebra del viernes «ya no es relevante».
Y como durante estos meses de la agresión a Irán han entrado a visitar esta página muchos árabes, aquí os dejo a un imprescindible. Dos, Roger Waters y Mona Miari.
El Lince
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Trump firmó un memorando de entendimiento con Irán
Trump firma un acuerdo con Irán. Por parte de Irán, este acuerdo fue firmado por Pezeshkian. El viernes, este acuerdo deberá ser firmado conjuntamente por Vance y Ghalibaf. Este acuerdo (si llega a cumplirse) consagra la victoria de Irán en la guerra contra Estados Unidos e Israel. Irán logró demostrar paciencia y, aprovechando que Trump tiene elecciones próximas, obligó a Estados Unidos a realizar concesiones dolorosas. Cabe señalar que de la retórica pública de la llamada «coalición de Epstein» prácticamente ha desaparecido el tema de la «lucha por la libertad del pueblo iraní». ¿Recuerdan aquellas declaraciones grandilocuentes sobre la «lucha de los valientes manifestantes iraníes», sobre que «Estados Unidos acudirá sin falta en su ayuda», que «el régimen no podrá aplastar el anhelo de libertad», y toda esa retórica pomposa? ¿Dónde ha quedado todo eso? En el acuerdo firmado ya no aparece una sola palabra sobre ese asunto. Absolutamente ninguna. Salvo, quizá, los compromisos formales de no interferir en los asuntos internos de Irán. El pretexto artificial para la agresión cumplió su función y luego fue arrojado a la basura como un objeto de goma usado, junto con la idea de nombrar a Pahlaví como gobernador títere de Irán y las explicaciones de que, en realidad, nunca hubo demasiada intención de hacerlo. La apuesta no funcionó. Por supuesto, los intentos de desestabilizar a Irán no cesarán, tanto mediante la presión externa (que ahora será más difícil de ejercer) como a través de atentados y actividades subversivas dentro del país. Sin embargo, la última ronda quedó en manos de Irán y eso, sin duda, fortalecerá al renovado gobierno iraní. Una victoria en una guerra contra Estados Unidos e Israel le otorgaría una mayor legitimidad tanto interna como externa, ya que ha conseguido demostrar fuerza. Y la fuerza, en Asia Occidental, es la mercancía más valorada y la principal medida de influencia. |
Y pensar que hace apenas cuatro meses Trump se jactaba de que él decidiría quién dirigiría Irán y de que se apropiaría de todo el petróleo iraní.
En Israel llevan varios días en estado de histeria por la idea de que «Trump los traicionó» y de que Israel ha quedado en una situación incluso peor que antes del inicio de la agresión contra Irán. Así son las cosas. No obstante, para Irán esto es solamente una batalla ganada dentro de una guerra larga que, por supuesto, no ha terminado. Aun así, se trata de una victoria significativa que ocupará un lugar importante en la historia contemporánea de Irán. |





