¿Un nuevo por ahora en Venezuela?
En un evento en Washington D.C. se volvió a referir a la ingente cantidad de petróleo que extraen del país caribeño.
«Están felices y bailando en las calles»: El presidente de EEUU, Donald Trump, aseveró este viernes que en Venezuela la población «está feliz», tan solo dos días después de que padeciera dos potentes terremotos que arrojan hasta ahora casi mil decesos.
*»Más allá de lo que pasó antenoche [el miércoles], fue terrible lo que sucedió, fue un gran terremoto, derribó edificios, pero afuera, es un país feliz otra vez, la gente está feliz, están bailando en las calles», declaró.*
«Venezuela ha sido fantástica, tenemos una gran relación. Fue una guerra de un solo día, los golpeó muy duro, una guerra de un día. Ahora sacamos miles de millones de barriles de petróleo», manifestó. En medio de aplausos, reiteró que en Venezuela «están haciendo más dinero de lo que habían hecho antes» con la exportación de crudo. Durante su discurso, también señaló que cooperan con Caracas ante la emergencia. «Los estamos ayudando», puntualizó.
«Tenemos a mucha gente allá ayudándolos», agregó Trump. En la víspera, el Comando Sur anunció un despliegue «masivo» de fuerzas y medios militares para apoyar las operaciones de socorro en Venezuela tras los devastadores terremotos. Según la embajada estadounidense en Caracas, el mayor general del Cuerpo de Marines de Estados Unidos, Kevin J. Jarrard, llegó la noche de este jueves a Venezuela para supervisar y coordinar el apoyo del Departamento de Defensa estadounidense a las operaciones de socorro tras los devastadores terremotos que afectaron al país. El jueves, Rodríguez charló con el secretario Estado de EEUU, Marco Rubio, a quien le agradeció por la «expresión de solidaridad hacia Venezuela en una etapa tan compleja, marcada por el impacto de la catástrofe natural que ha afectado a varias regiones del territorio nacional».
Nicolasito finalmente no entró a la universidad y fue escoltado por agentes.
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EEUU recuperó los costos de su operación en Venezuela 28 veces con su petróleo, declaró Trump. “Hemos construido el ejército más poderoso de la historia. Y eso se ve en Venezuela. Venezuela es una operación exitosa para un ejército grande y bueno. Y ahora estamos ganando mucho dinero en Venezuela, y Venezuela también está yendo muy bien.”
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Estados Unidos entiende que esta agenda incluye prioridades clave como la reconstrucción de las instituciones democráticas de Venezuela, el fortalecimiento del Consejo Nacional Electoral (CNE), el restablecimiento de garantías duraderas para la participación política y la protección de las libertades cívicas esenciales para un debate político abierto.
Estados Unidos respalda este diálogo liderado por la Asamblea Nacional de 2015, la última entidad democráticamente elegida en Venezuela reconocida internacionalmente, y por el Gobierno Interino. Este es un primer paso dentro de lo que será un proceso reflexivo y cuidadosamente diseñado para asegurar una sociedad venezolana libre y abierta.
La piedra angular de cualquier transición democrática es el diálogo inclusivo. Esperamos con interés la continuación de las conversaciones entre los partidos políticos venezolanos y el Gobierno Interino durante las próximas semanas en Caracas, con el fin de iniciar formalmente su labor.
Estados Unidos respalda un proceso centrado en el importante trabajo técnico que debe realizarse para que este proceso funcione en beneficio de todas las partes involucradas y represente los intereses del pueblo venezolano. Esa es la única manera en que Venezuela podrá tener un futuro más democrático y próspero.
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En criterio del presidente estadounidense, Donald Trump, Washington obtuvo «una gran victoria en Venezuela» tras bombardearlo en enero pasado, pues desde ese momento, la nación bolivariana se convirtió en un «país feliz», gracias a los ingresos inéditos que está recibiendo por cuenta del negocio petrolero.
«Tuvimos una gran victoria en Venezuela, donde ahora nos va muy bien con el gobierno. Las grandes empresas están todas allí. Las petroleras están construyendo plataformas. Y hemos pagado esa guerra con creces. La estamos dirigiendo. Y de nuevo, tenemos una relación fantástica con el pueblo venezolano. Venezuela se ha convertido en un país feliz porque nunca antes había ganado tanto dinero. Nosotros tomamos una parte y ellos toman otra«, sostuvo el mandatario esta jornada en una comparecencia pública.
MÁS INFORMACIÓN: https://sn-esp.site/JxJ3
El presidente de EEUU, Donald Trump, afirmó que el petróleo extraído de Venezuela ha pagado la guerra contra Irán «40 veces».
El mandatario sostuvo que su relación con el país suramericano, cinco meses después del bombardeo del pasado 3 de enero y el secuestro del presidente Nicolás Maduro, es «excelente».
¿Beneficios mutuos? ESTO DIJO TRUMP
https://sn-esp.site/Jxxj
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«Un paso histórico»: Venezuela firma acuerdo con General Electric para recuperar sistema eléctrico nacional
La nación sudamericana suscribió el documento con la empresa estadounidense, en aras de mejorar el servicio de electricidad en todo el país. «Este memorando de entendimiento que hoy se firma es un paso histórico también para Venezuela, que podamos dar recuperación a un servicio tan esencial para la vida de un país como es el servicio eléctrico», detalló la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, en el evento. Tras el entendimiento, resaltó que, en los primeros 24 meses de trabajo, se volverá a contar con 1.000 megavatios y, «en total, los cuatro años [siguientes] más de 5.000 megavatios». De igual modo, la mandataria encargada dijo que la restauración del sistema eléctrico no solo beneficia a la población, sino a la plataforma industrial local. Sputnik Rusia . |
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El presidente Trump anuncia la eliminación del líder de Tren De Aragua, Niño Guerrero, que fue coordinado conjuntamente con el gobierno venezolano.
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El gobierno venezolano sobre la operación que mató al líder de Tren de Aragua, Niño Guerrero:
El Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela informa que, en el marco de una operación conjunta entre agencias de seguridad de Venezuela y los Estados Unidos en el sureste del estado de Bolívar, se desmantelaron estructuras de crimen organizado que operaban en la zona. Durante el desarrollo de la operación, se produjeron enfrentamientos con miembros de estas estructuras criminales, en los que fue neutralizado Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias «Niño Guerrero», líder de una organización criminal. La operación contó con apoyo tecnológico especializado y se desarrolló a través de mecanismos de cooperación e intercambio de información de inteligencia entre las autoridades de ambos países. Felicitamos el trabajo de todos los funcionarios y agencias e instituciones de seguridad que participaron en esta exitosa operación. La República Bolivariana de Venezuela reafirma su compromiso con la lucha contra el crimen organizado y continuará adoptando las medidas necesarias para garantizar la paz, la tranquilidad y la protección de nuestro pueblo. |
Donald Trump afirmó que EEUU mantiene relaciones «excelentes» con Venezuela, incluso describiendo una guerra breve de 48 minutos de furia tras la cual el país habría mejorado su situación.
OɾιoƖ Sabata
@oriolsabata
Fueron los clanes del tipo de los Rodríguez los que, cumpliendo con un acuerdo previo, ayudaron al “éxito de Trump”.
Miembros homosexuales (yanquis y venezolanos) hicieron lo suyo en conversaciones originadas en 2020 y selladas en noviembre de 2025.
Quizá la “salida de Maduro” se habría dado en 2021 (0 2022), si Trump no hubiese sido expulsado de la Casa Blanca en 2021.
Esto lo vine diciendo antes del 3 de enero de 2026, durante ese día, y en los días inmediatos al secuestro de Maduro.
El compromiso entre Trump y los Rodríguez (con superioridad clara de Trump), se comenzó a delinear en 2020, entre los homosexuales que representaron a ambos grupos.
Estos homosexuales fueron fundamentales para la elaboración de la “Agenda Cero” (enero y febrero de 2025) y que fue activada, en la realidad de los hechos, un año después.
Tal y como lo hablé (en esas épocas -y no época), la exclusión de la oposición organizada, en la toma de decisiones, era uno de los puntos del acuerdo.
Entre épocas y épocas, Maduro no aceptó algunos términos y quienes concertaban el arreglo lo sacaron de circulación.
Hoy, el mercado petrolero venezolano lo domina Trump y, junto a otras cuotas globales del crudo, quiere implementar su cartelización trumpista en escala mundial.
Y, mientras Trump siga decidiendo, los Rodríguez seguirán influyendo (directa o indirectamente).
¿Y los venezolanos?
Por enésima vez: a Trump no le importan los venezolanos y hasta los desprecia por ADN. Sin excepción.
Trump también se burla de los anticomunistas que no son sus financistas o soldados porque a él le interesa solamente sus objetivos de mínima y máxima.
Por eso, a fines de la década de 1980, quiso hacer negocios directos con los soviéticos. Ahora, viaja a Pekín para consumar unos arreglos de poder con Xi y quiere, este año, o el próximo, hacer otro acuerdo con Kim.
“En los meses previos a que Estados Unidos lanzara un operativo militar en enero para capturar al expresidente de Venezuela Nicolás Maduro, ambos países participaron en conversaciones mediadas por Qatar sobre cómo podría ser el país si Maduro dejaba el poder.
Sin embargo, la visión de una Venezuela pos-Maduro discutida en las conversaciones nunca abordó un papel para la destacada líder opositora y laureada con el Premio Nobel de la Paz María Corina Machado, según una fuente qatarí que habló con CNN.
La fuente dijo que ni funcionarios de EEUU ni de Venezuela discutieron a Machado como parte de un plan de transición pos-Maduro, pese a su abierto apoyo a una intervención de EEUU en Venezuela y sus duras críticas al Gobierno de Maduro”
https://cnnespanol.cnn.com/2026/05/10/venezuela/corina-machado-conversaciones-eeuu-qatar-trax
Conmoción comunicativa en el oficialismo venezolano mientras avanza el Plan de Trump
Toda la verborragia del antiimperialismo y todas las señalizaciones del gran plan de guerra contra el gringo quedaron en el aire cuando Trump, desde Washington, declaró que, a partir de ese momento, Venezuela pasaba a formar parte de su gestión continental.
Una joya para la corona trumpista, quien, desde aquel memorable día, tiene la última palabra en las decisiones que toman los hermanos Rodríguez en cuanto a las medidas más importantes del aparato estatal.
La relativa transferencia soberana estatal hacia la externalidad estadounidense es un hecho palpable que no puede ocultar el aparato comunicacional de la cúpula del clan de los Rodríguez y sus asociados domésticos.
Con la remoción del poder de Maduro, y su posterior encarcelamiento en Nueva York, el Salón Oval trumpista supervisó la venta de más de 150 millones de barriles del crudo venezolano, quedándose con la mayor parte de las ganancias derivadas de tales operaciones.
El Rey Trump se jacta que Venezuela, bajo su dominio, vende más, que las élites estadounidenses tienen mejores ganancias relacionadas con esa nación sudamericana y que él sí supo resolver la cuestión venezolana sin guerra en el continente.
Pero, en los últimos días, en el hábitat del oficialismo de Venezuela, el influencer argentino, Michelo, y el comunicador y dirigente histórico del chavismo, Mario Silva, dijeron, al mismo tiempo, que hubo una traición en la captura de Maduro, que el alto mando político y militar que quedó a cargo, tras la eliminación política de Maduro, ordenó, en la madrugada del 3 de enero, que no se hiciera ninguna acción opositora a la Operación Resolución Absoluta de los EEUU y que el sistema local venezolano está dejando de ser rojo para ser estadounidense por una acuerdo que se dio en 2025.
Cabe recordar que Michelo, quien, debido a su estancia ideológica y laboral en Venezuela, conoce los detalles de las internas de poder y, por su lado, Silva, por ser parte del sistema que Chávez construyó, es uno de los protagonistas de tal interna, y, tal motivo, lo que ambos dijeron es por conocimiento de la situación y lo que mucha gente, dentro de Venezuela, piensa.
El cuerpo comunicacional del nuevo alineamiento que los Rodríguez plantean, no pudo anular que los testimonios y las críticas de Michelo y de Silva se propagaran con masividad, lo que produjo un shock en la estructura oficialista.
Mientras tanto, los opositores de María Corina Machado, junto a sus lobbies estadounidenses, elevaron sus reclamos para la celebración de elecciones generales, cayendo en saco roto tales demandas porque Trump sigue manteniendo vigente el acuerdo que detonó la caída de Maduro.
La la liberación, por parte de los Rodríguez, de los “presos políticos”.
Por esos días de enero, muchos hablaban de que los presos politicos serían liberados de manera inmediata por orden de Trump. Lo cual no se produjo.
Y la primera etapa de liberación estuvo dentro de los márgenes porcentuales que señalamos en esa oportunidad.
Pero ya se pasó a la siguiente fase de liberación.
Yo no soy de especular ni de imaginarme cosas.
La Agenda Cero está activada en Venezuela
Tal como señalamos al principio, cuando Richard Grenell visitó Caracas, en enero de 2025, se reunió con los hermanos Rodríguez y con Maduro, entre otras autoridades de aquel entonces, para delinear un esbozo que luego se llamó Agenda Cero para restablecer y normalizar las relaciones entre Venezuela y los Estados Unidos donde, en los términos de la retórica, la potencia gobernada políticamente por Donald Trump sería un gran socio estratégico y, entre otras consideraciones, se aplicaría la liberación de muchas personas que las asociaciones civiles de derechos humanos designaban como presos políticos, mientras que el gobierno y los tribunales venezolanos les llamaban desestabilizadores, terroristas y agentes extranjeros.
Se estima que, en una primera etapa, serán liberados entre el 30 % al 45 % de los detenidos; en la lista de quienes serán puestos en libertad, en esta fase, habrá algunas personas con un valor simbólico significativo, pero otros de perfil más complejos serán retenidos hasta las siguientes etapas porque las facciones que quedaron en la gestión interna estadual no dictaminarán una amnistía inmediata y total porque todavía no hay un acuerdo sellado entre los clanes de dicha gestión para ello y, de acuerdo con informaciones disponibles, Trump tampoco tendría como una prioridad que la totalidad de los presos políticos vayan a sus respectivos hogares en las próximas semanas.
Ya saben todos: Trump tiene como urgente y prioritario el fluido abundante, barato y constante del petróleo desde Caracas y que el clan Rodríguez formalice el estatus de Estados Unidos como principal potencia externa y directriz del planeado nuevo rumbo venezolano. Y, por lo cual, los reclamos y las demandas de la primera escudería de la oposición no tienen eco en el Salón Oval.
Parece que el Gran Donald, en su narrativa pública, desliza que todos los venezolanos son ladrones, mentirosos y farsantes porque sigue diciendo que le robaron su petróleo (Chávez-Maduro-Rodríguez), le robaron su premio Nobel (María Corina Machado) y le robaron su baile (Nicolás Maduro Moros).
Concurrentemente, y conforme a las conversaciones materializadas el año pasado, se proyecta una oposición renovada donde habrá figuras opositoras aprobadas por los grupos que provienen de la gestión anterior a la par de las piezas de la oposición antigua.
Claro está que algunas personalidades de la oposición vetusta ya fueron vetadas por las conversaciones entre Washington y Caracas como también serán sacadas de circulación activa algunos elementos del antiguo régimen.
Así pues, hay muchas cosas que se hablaron desde la Agenda Cero que se están introduciendo en la realidad, excepto, por supuesto, una gobernanza de Maduro Moros y otros elementos.
Acerca de los sucesos controvertidos y resolutorios del exgobierno de Maduro, ayer, jueves 8 de enero de 2025, el presidente de República de Bielorrusia, Alexander Lukashenko, que es un conocedor eximio de la trama, aunque no tuvo nada que ver con su desenlace, declaró algo que no puede pasar desapercibido.
Dijo que para el éxito de la Operación Resolución Absoluta, hubo un acuerdo previo que generó un complot y una traición de civiles y militares venezolanos para derrocar a Maduro, confirmando nuestro primera e inmediata evaluación.
Ahora, influye y dictamina Donald Trump, quien, por cierto, continúa en su propósito de reducir a la mínima participación, cuando no, a su expulsión definitiva, del actor cubano, pero pretende renegociar sus presencias (sin dureza) con Pekín y Moscú.
Trump todavía quiere ir a Pekín y Moscú a saludar a sus amigos Xi y Putin y, de igual modo, los quiere recibir en Washington o Mar-a-Lago.
Los clanes de Caracas están de acuerdo con la continuación de China y Rusia en Venezuela.
“Los exfuncionarios de la extinta Policía Metropolitana de Caracas Erasmo Bolívar, Héctor Rovaín y Luis Molina, los presos políticos más antiguos de Venezuela, fueron excarcelados este martes tras 23 años detenidos, confirmó a EFE la ONG Foro Penal. La excarcelación se produce horas después de que el presidente del Parlamento, el chavista Jorge Rodríguez, anunciara que 300 personas serán liberadas esta semana, entre ellas los tres expolicías, detenidos en 2003 por hechos relacionados con el fallido golpe de Estado contra Hugo Chávez (1999-2013) en 2002.
Rodríguez explicó este martes que “algunas” de las personas que serán liberadas estuvieron “incursas en hechos y en delitos demostrados pero, por ser menores de edad o mayores de 70 años, o portadores de una patología”, serán beneficiadas. Además, serán liberadas “mujeres embarazadas o lactantes”, agregó el también hermano de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, durante la sesión ordinaria del Parlamento. El diputado anunció estas nuevas liberaciones tres meses después de que se aprobara la amnistía
El anuncio también se produce una semana después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmara que su Gobierno va a asegurarse de liberar a todos los encarcelados por motivos políticos en Venezuela”.
goodbye venezuela
Esa madrugada quebró la historia venezolana en dos. Estados Unidos apuntó, disparó y acertó en su primera agresión militar directa en Sudamérica. Dio en el corazón de un proceso político que tenía una poderosa ingeniería de sostenimiento del poder hacia dentro del país, pero una fuerza militar disuasiva que resultó pólvora mojada. Teatralidad, una de las palabras claves en la política venezolana de estos años: la realidad estaba detrás de las puestas en escena.
Quienes quedaron en el palacio de Miraflores depusieron las armas que no sirvieron cuando debían, y comenzaron las concesiones. Petróleo, minerales, alfombra roja para funcionarios gringos, a cambio de tiempo, levantamiento de sanciones, y la permanencia en el poder político por tiempo aún indefinido. Una entrega bajo amenaza, marcada por el pragmatismo de una dirección que hace tiempo incorporó la máxima leninista de que salvo el poder todo es ilusión. Reinterpretada como “todo puede romperse, negociarse, menos el poder”.
Las concesiones se hicieron semanales, con disonancias dentro del chavismo. Algunos criticaron el desembarco de la CIA en Caracas, apenas unos días después del secuestro presidencial; el cambio express de la Ley de Hidrocarburos, a la medida de las empresas gringas; la extradición a Estados Unidos del empresario Alex Saab (encumbrado como héroe primero, villano ahora, sospechoso siempre); o el sobrevuelo de aviones estadounidenses sobre Caracas en acuerdo con Miraflores (un paseo del Ejército vencedor), con visita del jefe del Comando Sur incluida. El cronograma de entregas sigue como las campanadas de un reloj, donde Donald Trump festeja la obediencia de Caracas, y tiene un negocio redondo donde maneja los flujos de petróleo, dólares y política exterior de Caracas.
La defensa optimista argumenta la necesidad de ceder para ganar oxígeno y la ausencia de opción. Un tratado de Brest-Litovsk caribeño, en referencia a cuando Moscú negociaba en 1918 con grandes pérdidas ante las potencias europeas para sobrevivir. La revolución rusa era entonces naciente y comenzaba su expansión. El proceso venezolano en cambio viene en declive, convertido en dominio sin hegemonía, con pérdida de base social y una mesa de dirección reducida ahora a su último triángulo: Delcy Rodríguez como presidenta encargada, Jorge Rodríguez su hermano al frente del Legislativo, y Diosdado Cabello con su campo de poder. Ceder en esas condiciones cambia radicalmente el horizonte.
El enemigo no ha dejado de vencer
La apuesta principal del Gobierno es la economía. Que las concesiones a Washington abran un flujo de dólares que permitan resolver demandas de servicios, salarios o jubilaciones, luego de años de bloqueos y corrupción a gran escala. Revertir con eso un estado de ánimo social adverso que tiene tres demandas centrales: la paz social luego de tanta confrontación, la estabilidad económica luego de tanta penuria, y el cambio político luego de tanto loop de discursos, apellidos y agotamiento del espectro. Lo primero en esa ecuación (para el Gobierno) es que entre dinero a los bolsillos, el sueño de que los petrodólares hagan su magia como otras veces en el pasado.
Por eso, cuando se pregunta en cualquier encuesta callejera cómo está la situación en el país, la primera respuesta es económica. Ese es el centro de gravedad, la expectativa o desesperación principal. Luego viene lo político: relatos dispares de cómo se vivió el 3 de enero, qué se pensaba cuando caían las bombas, cuál sentimiento se tuvo al ver a Maduro esposado, cómo se percibe el regreso de Estados Unidos que recuperó uno de sus antiguos reservorios petroleros, o la opinión sobre quienes quedaron al frente en Miraflores.
“Ahora sí somos colonia. Yo no quiero la bota de nadie aquí, y ellos con ese desmadre provocaron eso, Maduro y su combo. Ahora se llevan el petróleo gratis, le cobran a todo el país. Es igual en tu país Argentina, casi todos somos colonia”, me dice un viejo mototaxista de los que aún se resisten a usar aplicaciones. Un “pure” como se conoce en Caracas. Una explicación entre las muchas en una sociedad desmovilizada y cauta.
El país está en un limbo. El Gobierno sigue con una nueva presidencia, se toman medidas negociadas con Washington, y nada cambia: no llega lo nuevo, tampoco sigue lo viejo, el país vive su propio interregno con agotamiento, confusión y una distancia siempre más grande entre el idioma de la política y el de la calles. En ese interín vuelve incluso a ponerse en debate el sentido del pasado reciente del chavismo y la oposición. “Ni siquiera los muertos estarán a salvo si el enemigo vence”, decía Walter Benjamín.
Cada quien arma su explicación ante la vacancia de un argumentario oficial. No es nuevo: el Gobierno, amparado en el bloqueo estadounidense, decidió años atrás restringir las informaciones públicas, moverse detrás del telón para sortear las sanciones. Se formó un Gobierno sin rendición de cuentas y la opacidad se extendió de la economía al conjunto de la vida pública, incluyendo a los resultados electorales y la multiplicación de detenciones de personas con denuncias posteriores por los abusos recibidos.
Se pidió creer sin ver, o contra las propias evidencias. Creer en la dirigencia, la apelación a su estrategia superior, su capacidad para maniobrar en la tormenta. La revolución se convirtió en un acto de fe.
La gramática de las bombas
Como siempre es el momento más difícil de la revolución, nunca es momento de disentir, criticar o debatir: alimenta al enemigo y desmoraliza a los propios. Así creció un gran silencio, un repliegue de voces del chavismo, una imposibilidad de nombrar elefantes que se multiplicaron en la habitación. En medio de ese silencio cayeron las bombas la madrugada del 3 de enero, impactaron con toda la violencia de un imperio (concepto que volvió a estar de moda) que anunció que América Latina y el Caribe deben estar sometidos hasta el ridículo.
Venezuela fue el gran objetivo: Washington la rodeó económicamente durante años, militarmente durante meses, hasta que asaltó el cielo de Caracas, ingresó al Fuerte Tiuna, secuestró a Maduro y Cilia Flores, y se retiró. “Primero se escuchaba el silbido, luego la explosión, el terror, no sabía qué pasaba”, cuenta una amiga que estaba cerca del epicentro esa noche. No hubo tiempo para comprender la magnitud del temblor. A los pocos días comenzaba la aceptación pública de la derrota, la agenda de cambios exigidos y el trueque de lenguaje. Así fue Venezuela en todos estos años: nunca hubo espacio para respirar, a cada ola le siguió otra un poco más grande.
La revolución bolivariana aún es objetivo de la Casa Blanca y el Departamento de Estado, que buscan empujarla a entregar sus símbolos y realizar las reformas liberales sin la resistencia que tendría un gobierno opositor. Que la revolución desmonte lo que queda de la revolución en nombre de la revolución, para luego desalojar a su dirección del poder político.
Lo que sucede en Venezuela es además una lección regional: las bombas y la entrega. Todos tomaron nota la madrugada del 3 de enero, desde Claudia Sheinbaum, Gustavo Petro, Lula da Silva, Miguel Díaz Canel, hasta los presidentes aliados, que fueron a las semanas a la casa real de Mar-a-Lago, a jurar lealtad y sumisión a Trump. El presidente logró un golpe de fuerza en el tablero regional más desintegrado y desorientado en lo que va de este siglo.
El resultado embriagó a la Casa Blanca, que lanzó luego su aventura iraní donde está ahora empantanada, y en la impotencia redobla su amenaza contra Cuba. La Habana responde que no es Venezuela, que no se equivoquen, pero América Latina y el Caribe están envueltos en la gramática de las intervenciones y las operaciones encubiertas de una CIA con esteroides, desplegada ante los cárteles reconvertidos, según Washington, en Organizaciones Terroristas Extranjeras en Colombia, México, Venezuela y ahora Brasil. Las reglas del juego cambiaron y comenzó por Caracas.
Lo mas seguro es que quién sabe
Las especulaciones sobre las próximas elecciones abundan. Se estima que podrían celebrarse después de la votación de medio término en Estados Unidos este año (la esperanza progresista de un freno a Trump) y antes de las presidenciales de 2028. Un lapso de poco menos de dos años que le permitiría al Gobierno mejorar variables económicas, sostener su nivel organizativo, buscar perdones sociales por los errores políticos, los graves abusos institucionales que reconoce ahora parcialmente (8.740 personas con libertades otorgadas en 63 días con la Ley de Amnistía) y renovar el discurso político con el riesgo de ser acusado de traición a lo interno. Salir de la zona de minoría atrincherada, para dialogar con un país herido que atravesó las siete plagas.
Su oponente es aún borroso: el gran ánimo social que le es contrario, la crisis de representatividad, una oposición dividida en un archipiélago de dialoguistas, oportunistas, viejos liderazgos, dirigentes fuera del país con prontuarios golpistas, en particular María Corina Machado que espera la luz verde de la Casa Blanca para regresar a Venezuela. Ella jura poder sublevar al país, Trump desconfía de su capacidad: su interés ahora son los negocios, y usar el secuestro de Nicolás Maduro, Cilia Flores y el petróleo venezolano como triunfo de vitrina para exhibir en cada emergencia.
El oficialismo tiene dos años para recomponer poderes del Estado degradados, poner fin a las sanciones económicas, ofrecer libertad de candidaturas y lograr un acuerdo sobre el día después de las urnas para que la posible salida del poder no sea una sentencia de persecución o traje naranja. ¿Una elección así sería una resolución al conflicto venezolano? Una parte, en la superestructura política de representatividad, que es una de las facetas de una policrisis que se extiende a los planos de la ética, la institucionalidad y la economía.
Los días siguen mientras tanto. Y si bien, como dice el dicho venezolano, “lo más seguro es que quién sabe», algo parece haber terminado: el lugar de Venezuela como parte de la arquitectura geopolítica del campo de países que tienen como punto en común la oposición a Washington. Ahí donde el chavismo ocupaba un lugar destacado en la región. Cada concesión aprieta un poco más el amarre, y recuperar autonomía no parece posible en los tiempos venideros.
El país, su economía, su política, vuelve a reconectar sus arterias con Estados Unidos: los vuelos Miami-Caracas, los barcos petroleros con destino a las refinerías de la costa este, las reuniones en inglés, el desembarco de la inteligencia estadounidense en Caracas, sus brindis en el hotel Marriott y degustaciones de arepas en Altamira o Chacao. Un golpe para el chavismo y su antiimperialismo estructurante, un alivio para quienes vieron los años de enfrentamiento con Estados Unidos como un error en un país tan permeado/dominado/imbricado a Washington desde la aparición del petróleo. Al fin se vuelve al cauce natural, piensan muchos. Nada de Beijing, Moscú o Teherán: Mayami nuestro, otra vez. Por el momento el país está en la antesala de lo que vendrá. Que podría ser una continuidad con ruptura encabezada por quienes quedaron en Miraflores, un reseteo revanchista capitaneado por Estados Unidos con un administrador local de presidente, un reencuadre democrático general para un país que aprendió a reinventarse más allá (o a pesar) de la política. Un país que cambió, por los traumas del éxodo, la sobrevivencia colectiva o desesperada, la violencia, los dolores de cada campo y la necesidad de reconstruirse hacia lo que viene. Y lo que viene en Venezuela es justamente lo que nadie sabe con exactitud.
Trump ha robado 80 millones de barriles de petróleo, cuyos recursos no están en Venezuela y tampoco en las arcas de EEUU
Por eso secuestraron al Presidente Constitucional Nicolás Maduro
Noroña nos dijo: ¿Dictador terrible pero sigue gobernando? El petróleo se ha ido sin dejar un centavo. Si hoy le pasa al vecino, mañana te puede pasar a ti. ¿Quién te dice que no te tocará? No seas cómplice.
Hacia dónde va Venezuela
Entrevista a Mario Silva mayo 11 2026
Entrevista con Marco Paulsen, editor del Canal Réplica Comunista.
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¿Es Delcy Rodríguez una traidora?
El 3 de enero EEUU secuestró a Maduro y soltó un ultimátum mafioso contra Venezuela. La CIA lanzó ese mismo día el discurso de traición: que Delcy lo entregó. La misma operación de Granada en 1983, cuando lograron que los revolucionarios se mataran entre ellos y luego invadieron sin resistencia. Esta vez no pasó lo mismo. El liderazgo se mantuvo unido. Y Delcy asumió. Pero a las pocas semanas empezaron las decisiones que dolieron. Nueva Ley de Hidrocarburos. Transnacionales con condiciones inéditas. Misiones del FMI. El Banco Mundial de vuelta. Relaciones diplomáticas humillantes con el gobierno que secuestró a Maduro. Y un silencio espeso sobre qué se negoció exactamente. Las denuncias no vinieron de cualquier lado. Desde influencers que se la jugaron por la Venezuela chavista como «Michelo», hasta intelectuales como Luis Britto García que lo llamaron «rendición incondicional». Confío en que saben lo que dicen. Denuncian entrega de soberanía petrolera, reformas laborales que liquidarán derechos, el regreso de la burguesía compradora. Claudio Fermín lo resumió como: «Venden nuestro petróleo, lo cobran y depositan allá en sus cuentas. A la brava, un atraco a plena luz del día.» Britto ya lanzó la advertencia: si las organizaciones existentes no asumen la resistencia, «cabe crear otras nuevas». Estas posturas pesan. Tienen historia y argumentos que no se despachan con un tuit. Por otro lado, pensadores como Ramón Grosfoguel plantean algo que me obliga a frenar una conclusión apresurada. Lo que pasó el 3 de enero fue una guerra para la que no estábamos preparados. El ejército bolivariano se entrenó para la guerra del pueblo, cuerpo a cuerpo, como Vietnam. Lo que vino fue una pirámide aérea con satélites, aviones protegiendo a otros aviones, cortinas magnéticas interrumpiendo comunicaciones y una aplicación llamada Palantir que penetró los sistemas digitales. En diez minutos todo el sistema antiaéreo estaba paralizado. El pueblo salió a la calle con sus armas. No había contra quién disparar. Los soldados enemigos no estaban en las esquinas. Solo en el fuerte donde tenían a Maduro hubo combate cuerpo a cuerpo. Ahí la resistencia fue heroica y le dejó claro al imperio que invadir Venezuela es meterse en otro Vietnam. Pero el resto del país quedó expuesto a un ataque que venía del cielo. Trump dio quince minutos. Dijo: sé dónde estás, si no aceptas negociar, te mato. Lógica mafiosa pura. ¿Qué hacías en esa situación? ¿Llamabas a resistir hasta el final, con Caracas amenazada de terminar como Gaza? ¿O tragabas sapos y ganabas tiempo? Grosfoguel dice que el liderazgo bolivariano hizo un repliegue táctico. Y lo compara con Lenin en 1918. Lenin firmó el tratado de Brest-Litovsk entregando a Alemania un territorio inmenso, con población, minas, petróleo, gas. La mitad de la izquierda lo llamó traidor. Pero si no firmaba, Alemania invadía y la revolución bolchevique terminaba ahí mismo. Lenin entregó todo eso para ganar tiempo. Stalin hizo lo mismo en 1939 con el pacto Molotov-Ribbentrop. Firmó con los nazis y movió la frontera soviética más lejos. Ganó dos años y medio para prepararse antes de la invasión alemana que sabía que vendría. En ese momento muchos lo criticaron. La historia lo juzgó distinto. Mao también. Cuando Japón invadió China, el Partido Comunista estaba en guerra civil contra Chiang Kai-shek. Chiang era un fascista que mataba comunistas a diario. Mao se alió con él. Se tapó la nariz y formó un frente de salvación nacional. Los generales de Chiang terminaron secuestrando a su propio líder para forzarlo a firmar la paz con los comunistas. Así pudieron enfrentar juntos a Japón. Fidel en el período especial. Se cayó la Unión Soviética, desapareció el azúcar como industria principal, el bloqueo arreció. Fidel abrió el país al turismo y a las inversiones extranjeras en hotelería. La peor inversión capitalista que existe, pero necesitaba divisas para sobrevivir y prepararse. Y Chávez el 4 de febrero del 92. Controlaban varias provincias. Pudieron seguir la lucha. Chávez supo que seguir significaba una masacre de su gente. Dijo «por ahora». Esas dos palabras guardan una filosofía entera. La lucha no avanza en línea recta. Avanza en zigzag. Dos pasos atrás, tres adelante. Todos ellos aplicaron lo que Grosfoguel llama «flexibilidad táctica con astucia estratégica». La diferencia con los que cayeron es clara. Gadafi entregó pozos petroleros creyendo que así lo dejarían tranquilo. Flexibilidad táctica, pero con ingenuidad estratégica. Lo mataron igual. Assad en Siria sacó a Irán y a Hezbolá del territorio porque el imperio le prometió inversiones y fin de las sanciones. Era un canto de sirena. Apenas los sacó, lo tumbaron. Saddam Hussein trabajó para la CIA durante la guerra contra Irán. Discrepó del libreto imperial en el tema palestino y bastó para que terminara en la horca. |
El imperio nunca se conforma con tus recursos. Quiere tu cabeza.
Grosfoguel dice que la línea roja que se está preservando en Venezuela son las estructuras internas. El ejército bolivariano. Las milicias populares. Las comunas. El poder popular organizado. La Ley de Hidrocarburos que se modificó ya venía discutiéndose antes del golpe porque el bloqueo tenía la industria petrolera destrozada, y sin ingresos no hay país que aguante. El FMI es una imposición a cambio de que no te bombardeen. Delcy, en su primera declaración, habló del «tinte sionista» del ataque. Semanas después dijo: «Ya llegará el momento de que se conozcan los detalles. Lo que dicen de mí es irrelevante frente a defender la paz y la estabilidad de este país.» Puede ser cierto. Puede ser una excusa. Lo que Grosfoguel insiste es en que ese tiempo que se está ganando no es para ir a la playa a tomar cerveza. Es para corregir los errores militares del 3 de enero. Para reorganizar la defensa. Para fortalecer el poder popular. Para prepararse ante la próxima batalla. Las vistas del Senado estadounidense de la semana pasada lo confirmaron. Ya no discuten el petróleo, eso lo tienen. Discuten cuándo tumbar al liderato. Entonces, ¿Quién tiene razón? ¿Los que denuncian rendición o los que defienden repliegue? Los dos. Cada uno en lo suyo. Britto y Egido ejercen el artículo 130 de la Constitución: defender la Patria, denunciar lo que huele a entrega, mantener viva la conciencia crítica. Si esas voces no existieran, el gobierno podría dormirse en sus concesiones y terminar como Gadafi. Esas denuncias son un contrapeso indispensable. Grosfoguel lee la correlación de fuerzas. Sabe que Venezuela está sola. Que China y Rusia no van a meter tropas en el Caribe arriesgando una guerra mundial. Que cuando te apuntan con un misil y te dan quince minutos, el heroísmo en abstracto es hermoso en un poema, pero en la práctica puede significar la aniquilación. Delcy no es una traidora. Delcy es una mujer que carga con una tarea ingrata: dar la cara frente al enemigo mientras otra parte del liderazgo se mueve en las sombras reconstruyendo fuerzas. La historia la juzgará por lo que haga con el tiempo que está ganando. Porque al final todo se reduce a eso. Al tiempo. Si lo estamos usando para prepararnos mejor. Para entender qué falló en las defensas. Para fortalecer el poder popular desde abajo. O si estamos esperando que nos salven de afuera, que Trump pierda las elecciones de noviembre, que ocurra un milagro geopolítico. El destino de este proceso depende de esa respuesta. Mientras tanto, lo peor que podemos hacer es morder el anzuelo de la CIA. Dividirnos, acusarnos, matarnos entre revolucionarios mientras el enemigo observa desde arriba esperando que terminemos su trabajo. En Granada funcionó. Los que denuncian tienen derecho. Los que defienden también. Pero llamar traidor al que critica o vendepatria al que matiza es regalarle al enemigo lo que no pudo conseguir con bombas. Obvio debemos estar muy atentos. Los hermanos venezolanos deben cuidarse de los que aprovechan la negociación con el opresor para dejarse susurrar. En esas mesas los vínculos se estrechan y el que no tiene la cabeza firme termina confundiendo al pederasta genocida con el socio. Venezuela necesita que dejemos de destruirnos y pongamos toda la energía en lo que puede salvarnos: mantener la unidad, darle la bienvenida a la autocrítica, la cabeza fría y analítica, prepararse de verdad corrigiendo lo que falló, organizándose, armándose, construyendo poder real, usando este «tiempo de sumisión» sin desperdiciarlo. Pienso en un mural que hicieron en la UPTC, acá en Bogotá, Colombia, con una frase de Camilo Torres: «Insistamos en lo que nos une, prescindamos de lo que nos separa».. Édisson @Edisson_hilos |
Por: Luis Rodríguez | #Guaniamo68
La trinchera antiimperialista
En mi perfil de Facebook no quedan escuálidos. Con los años los he ido eliminando con cada acontecimiento cimero en la política venezolana que les ha dejado ver la costura sanguinolenta de su comportamiento. La última gran limpieza que hice fue en las elecciones presidenciales del 2024; los eliminé a casi todos.
En mi perfil quedaron camaradas y revolucionarios que me acompañaban en el amor por Chávez y la Revolución, o eso creía yo. Y digo creía, porque a raíz de los últimos acontecimientos político-militares se ha revelado una caterva de personas que hasta antier eran «revolucionarios de uña en el rabo», actuando hoy como los opositores más acérrimos. Sus arteros ataques no son solo contra los funcionarios que circunstancialmente lideran el Gobierno Revolucionario, sino contra la Revolución misma y todo lo que se ha construido con esfuerzo en los últimos años.
Para entender el presente, hay que mirar hacia los Altos de Pipe, donde la historia de nuestra soberanía tecnológica fue saboteada desde su nacimiento.
EL SUEÑO DE HUMBERTO FERNÁNDEZ-MORÁN Y PÉREZ JIMÉNEZ
En Pipe, una zona del estado Miranda rumbo a la ciudad de Los Teques, el general Marcos Evangelista Pérez Jiménez instaló y construyó un reactor nuclear, uno de los primeros de Latinoamérica. Este reactor, el RV-1, se edificó en el marco de la iniciativa del gobierno estadounidense del presidente Dwight D. Eisenhower llamada «Átomos para la Paz» .
Detrás de este proyecto estaba la mente más brillante que ha parido esta tierra en el siglo XX: el Dr. Humberto Fernández-Morán. Él no solo fundó el instituto que hoy conocemos como el IVIC, sino que visualizó una Venezuela que dominara la física de partículas para sanar enfermedades y potenciar la industria. Pero la mezquindad política no tardaría en aparecer.
EL ATAQUE ADECO-COPEYANO: «EL BRUJO DE PIPE»
Tras la caída de Pérez Jiménez en 1958, la naciente partidocracia de AD y COPEI, en lugar de abrazar el progreso científico, se dedicó a perseguir al Dr. Humberto Fernández-Morán. Con una maledicencia propia de quienes odian la inteligencia, lo llamaron peyorativamente «El Brujo de Pipe».
Utilizaron este apodo para denostar su trabajo, comparando la alta ciencia con la brujería y la charlatanería. La derecha puntofijista no podía permitir que un científico de su talla brillara, y lo empujaron al exilio, dejando al reactor huérfano de su creador y marcando el inicio de un sabotaje presupuestario que duraría décadas.
EL MITO DEL URANIO PROPIO: UNA OBLIGACIÓN CONTRACTUAL
Se ha generado mucha polémica sobre el reciente traslado del material nuclear a los EEUU, pero hay que hablar con datos duros. El uranio enriquecido utilizado en Pipe no era propiedad de Venezuela. Bajo los contratos originales de la era Eisenhower y las normativas del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), ese combustible se entregó bajo una modalidad de arrendamiento y «préstamo» .
Existía —y existe— una obligación legal internacional que estipula que, una vez gastado el material o cesadas las operaciones, el uranio debe volver a su país de origen para evitar la proliferación de armas. No es una «entrega de soberanía», es el cumplimiento de un contrato que nació mucho antes de que la Revolución llegara al poder. El material retirado incluía barras de uranio con enriquecimiento del 20% adquiridas en los años noventa para una repotenciación que nunca se concretó .
1994: EL REACTOR QUE LA CUARTA REPÚBLICA DEJÓ MORIR
Es falso que el reactor haya sido desmantelado «ahora» por negligencia. La realidad histórica es que el RV-1 dejó de funcionar operativamente en 1991. Durante la gestión de Carlos Andrés Pérez, la instalación quedó inactiva operativamente en 1994. En 1997, ya en la decadencia de la IV República, se decidió su clausura definitiva y se inició la retirada del combustible gastado bajo protocolos del OIEA .
LA EXPLOSIÓN NUCLEAR QUE PUDO HABER SIDO
El 03 de enero, cuando fue secuestrado nuestro Presidente Nicolás Maduro, una de las acciones arteras de los gringos fue bombardear el IVIC. En ese bombardeo, uno de los misiles cayó a escasos 50 metros de las instalaciones del reactor. Cosa que hubiese generado (de haber impactado al reactor) una reacción en cadena que es llamada una bomba sucia, y que pudo haber generado miles de víctimas en los Altos Mirandinos y Caracas. La negligencia no fue nuestra. El peligro lo trajo el imperio con sus bombas, no el reactor con su ciencia.
EL BOMBARDEO: UN RIESGO QUE NO PODÍA CONTINUAR
Los recientes sucesos que incluyeron el secuestro del Presidente Nicolás Maduro trajeron una amenaza real sobre el IVIC. El ataque afectó la red eléctrica del centro y comprometió el suministro en al menos la mitad de sus 24 centros de investigación .
Mantener material radiactivo expuesto a ataques militares de la derecha apátrida era una irresponsabilidad. El traslado por tierra desde el IVIC hasta los muelles de Puerto Cabello se realizó entre el 18 y el 29 de abril , y fue una medida de protección necesaria para Caracas y Miranda. Quienes hoy critican la medida desde una supuesta «izquierda» radical, olvidan que una fuga radiactiva provocada por un bombardeo no distingue ideologías.
CHÁVEZ Y EL INTENTO DE RESCATE NUCLEAR
El Comandante Hugo Chávez, en su afán por devolverle a Venezuela su estatura científica, intentó reactivar convenios nucleares con socios estratégicos. En 2001, durante su gobierno, se aprobó un plan de reconversión «reversible» que permitió utilizar las instalaciones como «Planta de Esterilización por Rayos Gamma» (Pegamma) . Sin embargo, el material que estaba en Pipe ya era «leña quemada»: residuos radiactivos del siglo pasado que no servían para los nuevos proyectos de soberanía energética que el Gigante soñaba. Chávez sabía que para avanzar hacia el futuro nuclear de Venezuela, primero había que limpiar los pasivos peligrosos heredados de la cuarta república .
LOS PSEUDOCHAVISTAS Y LA HABLADERA DE PAJA
Aquí es donde aparecen los «científicos de botiquín», esos que se toman dos cervezas y de repente saben más que «Lepe» de ciencias, tecnología, física nuclear y logística de traslados. Estos personajes, que hasta hace nada se daban golpes de pecho por el proceso, se han dedicado en los últimos meses no a edificar un relato realista, sino a destruir desde la ignorancia.
El operativo contó con la participación del Ministerio de Ciencia y Tecnología, la Administración Nacional de Seguridad Nuclear de Estados Unidos (NNSA), el Reino Unido (encargado del transporte marítimo) y la supervisión del OIEA . No fue una «entrega». Fue una operación internacional de seguridad para proteger a los venezolanos.
Nuestro Padre Cantor Alí Primera decía en una de sus canciones: «No creo que sea tan grande el pecado en levantar, sino en creer en falsos testimonios». Ante esta coyuntura, vemos cuánta razón tenía Alí. Esos que hoy repiten como loros las matrices de la derecha, creyendo en testimonios falsos y «análisis» de cafetín, son los mismos que le hacen el juego al enemigo en el momento más crítico.
CONCLUSIÓN
La Revolución protege la vida. El material se fue porque ya no era ciencia, era un peligro latente. Venezuela reafirma su compromiso histórico con la ciencia para la paz, la protección de la población y el cumplimiento de sus obligaciones derivadas del Tratado de Tlatelolco y del Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares .
Nosotros seguimos adelante, con la verdad por delante y defendiendo la patria de los de afuera y de los «conversos» de adentro.
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Mario Silva
21/05/2026 Hoy 21 de mayo, en comunicado oficial de la República Bolivariana de Venezuela, se informa al pueblo que, léase bien: “A solicitud de la Embajada de los Estados Unidos de América en Caracas, las autoridades nacionales competentes han autorizado la realización, el día sábado 23 de Mayo, de un simulacro de evacuación ante eventuales situaciones médicas o contingencias catastróficas, como parte de los protocolos regulares de seguridad y protección diplomática.” Agrega el comunicado: “La actividad se desarrollará en coordinación con las autoridades aeronáuticas venezolanas correspondientes, responsables de autorizar y supervisar los sobrevuelos requeridos para dicho ejercicio, así como con otros órganos e instituciones nacionales involucrados en los protocolos de atención y seguridad.” Otra perla del comunicado: “Como parte del simulacro, dos aeronaves realizarán sobrevuelos controlados sobre la ciudad de Caracas y efectuarán operaciones de aterrizaje en las instalaciones de la Embajada de los Estados Unidos de América.” Los dos últimos párrafos, se refieren a la participación de la Cruz Roja Venezolana (por esas cosas de atención de emergencias) y que todo fue “canalizado” a través de la Dirección de Protocolo, Inmunidades y Privilegios del Ministerio del Poder Popular para Relaciones Exteriores. A ver, quiero primero recordar -porque fue lo primero que se me vino a la cabeza-, la actitud valiente y decidida del Comandante Chávez, durante la vaguada en Vargas (1999), al rechazar cualquier ayuda (intervención), de los marines en tierra venezolana. Fue una actitud soberana e independiente que nos llenó de orgullo. Ahora: ¿A cuenta de qué, la Embajada Norteamericana pide derechos protocolares de inmunidad y privilegios para efectuar un ejercicio o simulacro de evacuación ante eventuales situaciones médicas o contingencias catastróficas como parte de su seguridad y protección diplomática? ¿Por qué el gobierno encargado permite que dos aeronaves norteamericanas realicen sobrevuelos sobre la ciudad de Caracas y, encima, aterricen dentro de las instalaciones de la embajada norteamericana? ¿Con qué propósito y que hay detrás de estos ejercicios? ¿Será que nos han visto la cara de pendejos, que somos niños de teta y nos estamos chupando el dedo? Me han acusado de todo, de ser pagado por la CIA, de no entender cuál es el momento histórico que estamos viviendo, de ser un imbécil que no pone los pies en la tierra, de ser dogmático, de ser guerrerista y de querer un baño de sangre, de atentar contra la paz, incluso, de no entender que estamos ante un plan a largo plazo -muy inteligente de la “inteligencia estratégica”-, que , a la postre, “nos regresará la soberanía, la independencia y la libertad que hemos perdido”, de ser un extremista que divide al chavismo, entre otras cosas todas opiniones que me huelen fétido, porque sólo veo que la entrega de nuestra Patria avanza a pasos agigantados, mientras te exigen obediencia ciega y absoluta, so pena de cagarse encima de todo aquel que se atreva a alzar la voz y recordarle que están permitiendo que pisoteen el Legado de quien debe estar echando chispas en el Cuartel de la Montaña. ¿Tengo o no tengo derecho a estar arrecho? ¿Saben todas las implicaciones que tiene ese ejercicio? ¿Sabían ustedes que pudieran estar evaluando la posibilidad de seguir extrayendo a quien los gringos les de la gana? ¿Sabían que podrían estar evaluando las posibilidades de una invasión en pleno este capitalino de fuerzas especiales y cuantos comandos quieran? ¿Sabían que pudieran estar evaluando una respuesta nuestra desde los barrios, desde los cerros, los colectivos y la movilización popular de resistencia? ¡Carajo! ¿Será que nos han convertido en un laboratorio para nuevas formas de intervención rápida con el menos costo de tropas gringas? Ustedes, en el gobierno encargado, todos los que han ido acorralando cualquier opinión “irrelevante extremista”, o como dijeron por allí, en un programa de televisión que dio franca vergüenza, bizarramente citando a Lenin sobre el texto “La enfermedad infantil del izquierdismo en el Comunismo”, que nosotros éramos unos “idealistas por encima de la praxis”, ¿no es un hecho concreto, camaradas, que los EEUU están haciendo lo que le da la gana en nuestro territorio?, ¿no es un hecho concreto que, cuando la embajada norteamericana ordena, el gobierno acata? Lean ustedes mismos este comunicado y llénense de vergüenza, porque no hay nada que justifique esta nueva humillación sobre nuestra soberanía e independencia. ¡¡Viva Chávez, Carajo!! |
lanacionweb
Tras el sobrevuelo de los dos helicópteros Orsey sobre la capital del país en un simulacro de evacuación autorizado por el gobierno interino, la embajada de Estados Unidos en Caracas publicó en su IG: «En estos momentos se está llevando a cabo un ejercicio de respuesta militar estadounidense en la Embajada de los Estados Unidos en Caracas. Garantizar la capacidad de respuesta rápida del ejército es un componente clave de la preparación de la misión, tanto aquí en Venezuela como en todo el mundo. Seguimos avanzando en el plan de tres fases de @POTUS para Venezuela.»
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En una reunión sostenida con el secretario general del Consejo de Defensa Nacional de Venezuela, José Adelino Ornelas Ferreira, el secretario del Consejo de Seguridad de Rusia, Serguéi Shoigú, explicó que Moscú está al tanto de los emisarios occidentales que intentan presionar a varios países latinoamericanos para involucrarlos en los planes de suministro de armamentos para Ucrania.
De acuerdo con el reporte de RT, el funcionario ruso instó al gobierno venezolano presidido por Delcy Rodríguez como presidenta encargada, a rechazar este tipo de acercamientos y a mantener a Rusia informada sobre cualquier intento occidental de negociar el suministro.
Las relaciones entre los dos países se mantienen activas y estables. En materia de defensa los vínculos incluyen la asesoría técnica y acuerdos operativos conjuntos.
NOTA: ¿Con la venta de equipos rusos a Ucrania, se pretende suplantarlos en Venezuela con la venta de equipos y repuestos de USA?
El Comando Sur de Estados Unidos anunció este viernes que la 24ª Unidad Expedicionaria de Marines (24th Marine Expeditionary Unit) asumió oficialmente el mando de la nueva Littoral Combat Force-24 (LCF-24), una fuerza táctica diseñada para responder de forma inmediata a crisis y amenazas en América Latina y el Caribe.
️Según un comunicado oficial del Cuerpo de Marines, la unidad está integrada por más de 1.300 marines y marineros y operará bajo la denominada Operación Southern Spear, dentro del área de responsabilidad del Comando Sur.
Bajo coacción no hay validez
Leopoldo Puchi
Desde agosto de 2025, el Caribe se transformó en un teatro de operaciones militares.
Frente a las costas venezolanas se desplegó una de las mayores concentraciones navales estadounidenses de las últimas décadas.
Aunque Washington nunca declaró formalmente un bloqueo naval, en la práctica terminó imponiéndolo.
Luego vino el ataque militar directo. El 3 de enero, aeronaves y tropas estadounidenses ingresaron en territorio venezolano.
Ya no era únicamente presión desde el mar, sino una operación militar abierta.
SOBERANÍA FORMAL
Todavía hoy continúa desplegada la flota de guerra estadounidense en el Caribe y sus unidades han realizado recientemente ejercicios militares de respuesta rápida sobre la capital venezolana sin autorización constitucional.
La soberanía permanece formalmente intacta, pero profundamente condicionada en la práctica.
Ya no se trata únicamente de sanciones o presión diplomática, sino de mecanismos de imposición sobre áreas estratégicas del Estado.
SEGURIDAD
La presión dejó de limitarse al plano militar visible o económico y comenzó a extenderse hacia la seguridad y la defensa.
La presencia operativa de agencias extranjeras, estructuras de inteligencia y equipos técnicos vinculados a funciones internas ha introducido nuevas áreas de dependencia dentro del aparato estatal.
LA GESTIÓN
En paralelo, la gestión de los recursos estratégicos, incluidos los ingresos petroleros administrados por Estados Unidos, se desarrolla en circuitos de poca o ninguna visibilidad.
La asignación de áreas mineras, la estructuración de contratos petroleros y la circulación de recursos financieros se realizan sin pleno conocimiento público ni mecanismos efectivos de control institucional.
Proliferan intermediarios de perfiles diversos, desde operadores calificados hasta actores especulativos.
El proceso se inscribe, además, en un entorno de competencia entre distintos grupos de influencia en Estados Unidos.
BAJO COACCIÓN
Lo que ocurre en Venezuela constituye una forma de ocupación funcional: un control ejercido desde el exterior, sin administración directa ni declaración formal de guerra.
Esta modalidad de dominación bajo coacción contradice un principio central del derecho internacional: el consentimiento obtenido mediante amenaza o uso de la fuerza carece de legitimidad.
El artículo 52 de la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados lo establece de manera inequívoca.
CONSTITUCIÓN
Por otra parte, el Reglamento de La Haya de 1907 y la Cuarta Convención de Ginebra establecen que cualquier potencia que ejerza control sobre otro país debe respetar su Constitución y sus leyes.
Este principio se viola cuando la actuación externa se extiende hacia funciones propias del Estado venezolano, como la gestión de recursos naturales o la administración de ingresos nacionales, ámbitos que forman parte de su esfera de decisión soberana.
ADAPTACIÓN FORZADA
En este marco, un Estado puede firmar acuerdos, reformar leyes o reorientar su política económica, pero si lo hace bajo presión militar sostenida, ese consentimiento queda condicionado.
No se trata de que cada contrato firmado sea automáticamente ilegal.
Lo que ocurre es que todos los acuerdos nacen marcados por una fragilidad de origen.
Los actos realizados bajo coacción suelen mantener validez solo mientras se mantiene la correlación de fuerza que los hizo posibles, tanto en el plano interno como en el internacional.
MEDIDAS FUNCIONALES
Las reformas económicas e institucionales impulsadas en Venezuela —en áreas petroleras, mineras o financieras— pueden contener elementos racionales desde el punto de vista técnico.
Sin embargo, el problema central no reside únicamente en su contenido, sino en las circunstancias bajo las cuales son adoptadas.
En un contexto de coacción, incluso las medidas más funcionales quedan condicionadas por la lógica de la presión externa.
El UniversalBajo coacción no hay validez
La presión dejó de limitarse al plano militar visible o económico y comenzó a extenderse hacia la seguridad y la defensa
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Secretaria general del partido político Patria Para Todos (PPT), Ilenia Medina, aseguró que el pueblo venezolano tenía una imagen del ciudadano colombiano Alex Saab muy distinta a la revelada recientemente por las autoridades venezolanas.
La dirigente política indicó que el panorama actual apunta a que Saab podría haber tenido «intereses oscuros contrarios a los de Venezuela», refiriéndose los recientes giros informativos en torno al caso del empresario. En ese sentido, Medina exhortó a la población a confiar firmemente en las investigaciones que ha iniciado el Estado venezolano, a fin de determinar con precisión cuál fue la intención real del empresario colombiano en Venezuela.
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Hermanos latinoamericanos, es importante reconocer que la situación actual de Venezuela es de una sensibilidad extraordinaria. Tras los dramáticos sucesos de enero de 2026, el gobierno de transición liderado por Delcy Rodríguez navega bajo una presión externa asfixiante, intentando un equilibrio que para muchos de nosotros en el campo revolucionario roza la claudicación. La línea entre la resistencia táctica y la sumisión estratégica se ha vuelto, para muchos, dolorosamente difusa. Esta carta, por tanto, no busca aleccionar, sino expresar el desgarro de un pueblo que siente que sus banderas históricas empiezan a ser arriadas. Es un escrito para impedir que se les cierren los ojos a quienes hoy tienen en sus manos el timón de la patria bolivariana.
A la Señora Delcy Eloína Rodríguez Gómez, Presidenta Encargada de la República Bolivariana de Venezuela.
De parte de los hijos e hijas de la Revolución Latinoamericana, desde el alma dolida de la Cuba rebelde y solidaria.
Presidenta:
Le escribo desde la pena más honda que anida en el pecho de quien ha visto a su propia sangre doblar las rodillas. Le escribo con la tinta invisible de las lágrimas de un continente que, durante siglos, se ha erguido para no besar el látigo de ningún amo. Hoy, la historia nos mira con sus ojos de piedra y fuego, y nos pregunta: ¿dónde quedó la dignidad? ¿En qué recodo del camino se nos extravió el alma rebelde que nos legaron los libertadores?
Usted creció cobijada por la leyenda de Jorge Antonio Rodríguez, su padre, un mártir que ofrendó su vida torturado por la policía política del puntofijismo, sin delatar jamás a sus compañeros de la Liga Socialista. Usted, Delcy, es hija de ese sacrificio. Por eso duele tanto verla hoy, no como la “tigra” que defendía con fiereza la soberanía desde la Cancillería, sino como quien susurra, con una sonrisa complaciente, que establecerá “relaciones respetuosas” con el mismo imperio que secuestró a su predecesor.
La vemos, Presidenta, y ya casi no reconocemos el fulgor de la Revolución. La vemos pactar con quienes despedazaron la economía venezolana mediante sanciones criminales; la vemos abrir las compuertas del petróleo a las mismas transnacionales que Chávez nacionalizó con pulso firme. Usted ha dicho que es un “nuevo momento político”, pero en los barrios, en las comunas, en los cuarteles donde aún ondea la bandera de la Patria Grande, eso suena a la justificación triste de quien confunde la prudencia con la genuflexión. Arrodillarse ante el imperio que nos bloquea no es “nuevo momento”, es sencillamente una renuncia.
¿Dónde está el legado del Comandante Eterno, Hugo Chávez Frías? Ese hombre que con su voz de huracán despertó a los pueblos dormidos y le devolvió a Simón Bolívar su espada filosófica. Ese soldado del Socialismo del Siglo XXI que nos enseñó que la única manera de ser libres es siendo absolutamente soberanos. Chávez no se arrodilló ni ante el sabotaje petrolero, ni ante el golpe de abril, ni ante las amenazas de muerte. Prefirió ser un gigante incómodo a ser un sirviente rentable. Hoy, al ver cómo se gestiona la cosa pública, nos preguntamos con el alma encogida: ¿estamos administrando la derrota en lugar de organizar la resistencia?
La Cuba de Martí, de Fidel y del Che la observa con los puños apretados. Nosotros, que hemos resistido sesenta y cinco años de bloqueo genocida sin entregar jamás la dignidad, sentimos una puñalada en el costado al ver que, con el cambio de mando en Caracas, el suministro energético que sostenía parcialmente a nuestra isla se desplomó en medio de un silencio cómplice. Usted, que se reunió con el director de la CIA mientras nuestros niños sufrían apagones interminables, sabrá comprender nuestra consternación. Duele ver cómo la solidaridad incondicional que Cuba brindó a Venezuela —médicos, educadores, militares asesinados en defensa de su suelo— se paga hoy con el apaciguamiento frente a quienes estrangulan a nuestra economía. Cuba no merece esta indiferencia, hermana. No es así como se honra la sangre compartida.
El espíritu del Libertador Simón Bolívar recorre hoy la América encadenada. ¿Qué hacemos con su testamento de unidad antiimperialista? Bolívar nos advirtió que los Estados Unidos “parecen destinados por la Providencia para plagar la América de miserias en nombre de la libertad”. Mientras usted afirma que “tenemos derecho a tener relaciones con Estados Unidos”, nosotros le respondemos con el dolor de quien ha visto demasiadas veces esa película: no tenemos derecho a mendigar. Tenemos derecho a comerciar, sí, pero de pie, con respeto mutuo, no entregando la administración de nuestro dinero ni las llaves de nuestros recursos.
¿O acaso no sangra el recuerdo de los 32 militares cubanos asesinados durante el ataque que permitió la captura de Maduro? Esos hijos de Martí, que cayeron defendiendo la tierra de Bolívar mientras los mandos venezolanos, supuestamente, paralizaban la respuesta militar. Esa herida no ha cerrado. Cada día que usted se sienta a negociar sin exigir justicia y verdad plena para esos mártires, el legado de la Revolución se deshace como un terrón de azúcar en el mar amargo de la Realpolitik.
Esta no es una carta contra Venezuela. Es una carta a favor del alma de Venezuela. No nos engañemos con cantos de sirena. La oligarquía venezolana, la misma que aplaudió las sanciones y los golpes, no quiere paz ni transición; quiere restauración. Quiere volver a convertir las escuelas y los hospitales en negocios, y a los campesinos en peones. Si el chavismo se convierte en el administrador dócil de la agenda imperial, habrá traicionado no solo a Chávez, sino a ese pueblo humilde que sigue creyendo, que sigue en las colas del CLAP, que sigue soñando con el Socialismo Bolivariano.
Le hablo a la Delcy que alguna vez fue una joven revolucionaria, a la hija del guerrillero, a la mujer que ascendió en el partido con la bandera roja en alto. Reaccione, Presidenta. No es cierto que la única opción sea “doblarse para no romperse”. Existe el camino de la resistencia activa y la movilización popular. Existe el camino de la soberanía tecnológica, de la alianza estratégica con los pueblos del Sur Global. Existe, en suma, la posibilidad de volver a ser lo que fuimos: la esperanza encendida de la humanidad, el faro de los pueblos oprimidos.
Como escribió el gran Pablo Neruda, herido también por las traiciones de su tiempo: “Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera”. No sea usted, Delcy, la mano que empuña la tijera contra las flores que sembró el Comandante Chávez. No escriba su nombre en la página de los que, por miedo o ambición, se pasaron al bando de los vencedores circunstanciales.
Sepa también que nosotros los cubanos y latinoamericanos revolucionarios sentimos una gran indignación cuando coterráneos suyos le llamaron «Mona» de manera ofensiva y masivamente, recientemente en un concierto de un cantor famoso venezolano en el centro de Madrid, quien fue el principal incitador de tales ofensas… Nosotros denunciamos el hecho pero a usted le decimos claro!! que esa es la moneda que usted y el pobre pueblo cobrarán de ahora en adelante si no se ponen en firme con la historia…. El desprecio y las sobras de la oligarquía que tanto denunciaba el comandante eterno…
…desde esta trinchera de dignidad, seguimos creyendo en la Venezuela heróica. Pero necesitamos verla a usted a la altura de ese heroísmo. Le exigimos, con amor revolucionario, que rectifique. Que honre a los mártires. Que se reencuentre con el ideario bolivariano, con el antiimperialismo consecuente y con la solidaridad que nos hermana como pueblos.
Hasta la Victoria, Siempre. Patria o Muerte. Venceremos.
Abril de 2026.
Raúl Torres
Un hijo afro latinoamericano…
Compositor de la canción «El regreso del Amigo»










